Los ácidos nucléicos

Los ácidos nucléicos son grandes moléculas formadas por la repetición de una molécula unidad que es el nucleótido. Pero a su vez, el nucleótido es una molécula compuesta por tres: 

  1. Una pentosa 
    • ribosa
    • desoxirribosa
  2. Ácido fosfórico
  3. Una base nitrogenada, que puede ser una de estas cinco:
    • adenina
    • guanina
    • citosina
    • timina
    • uracilo
Pentosa: ribosa y desoxirribosa
Pentosa: ribosa y desoxirribosa
Base nitrogenada: adenina y guanina
Base nitrogenada: adenina y guanina
Nucleótido
Nucleótido

Los ácidos nucléicos están formados por largas cadenas de nucleótidos, enlazados entre sí por el grupo fosfato. 

pentosa, fosfato
Ácidos nucléicos: pentosa y fosfato

Pueden alcanzar tamaños gigantes, siendo las moléculas más grandes que se conocen, constituídas por millones de nucleótidos.

Son las moléculas que tienen la información genética de los organismos y son las responsables de su transmisión hereditaria. Existen dos tipos de ácidos nucléicos, ADN y ARN, que se diferencian por el azúcar (pentosa) que llevan: desoxirribosa y ribosa, respectivamente.

Además, se diferencian por las bases nitrogenadas que contienen, adenina, guanina, citosina y timina, en el ADN; y adenina, guanina, citosina y uracilo en el ARN. Una última diferencia está en la estructura de las cadenas, en el ADN será una cadena doble y en el ARN es una cadena sencilla 

En el contexto biológico, la función principal del ácido desoxirribonucleico (ADN) radica en la preservación y transmisión de la información genética de generación en generación. La doble hélice de ADN, una estructura icónica descubierta por James Watson y Francis Crick, permite una precisa replicación y división celular, asegurando la continuidad de la información genética durante procesos como la reproducción.

Por otro lado, el ácido ribonucleico (ARN) cumple diversas funciones esenciales en la maquinaria celular. Su papel principal es traducir la información genética del ADN para la síntesis de proteínas. Además, ciertos tipos de ARN participan activamente en procesos regulatorios y estructurales dentro de la célula, demostrando la versatilidad y vitalidad de estas moléculas en la biología celular.

Los ácidos nucleicos, con su compleja estructura y diversidad funcional, son fundamentales para la vida tal como la conocemos. Comprender su composición y función no solo arroja luz sobre los procesos biológicos fundamentales, también nos brinda la capacidad de explorar y manipular la información genética, abriendo puertas a avances significativos en la medicina, la biotecnología y la investigación científica.

Deja un comentario